Antigua Botica Spezieria de las Monjas  Benedectinas de Pistoya

     

 
 HISTORIA DEL MONASTERIO
 
En la historia más reciente del Monasterio Benedictino de Santa María de los Ángeles destaca la personalidad de la Madre Maria Cristina Carobbi, farmacéutica, abadesa durante 12 años, de 1892 a 1904, en un periodo que estuvo marcado por el desalojo del monasterio del palacio en el bulevar Gramsci,(hoy sede del Liceo Forteguerri) a su nueva sede, en el Palacio Tolomei del siglo XVIII, adaptado a la vida monástica.

Por antigua tradición, común a todas las comunidades monásticas benedictinas, tanto a masculinas como femeninas, en el monasterio además de actividades de bordado, buril, pirografía y realizaciones de códices en miniatura, también había desde siempre una farmacia o laboratorio donde se producían licores medicinales, preparaciones terapéuticas con miel y azúcar, a base de hierbas medicinales cultivadas en el huerto del monasterio. El desarrollo de la farmacia del monasterio fue hacia mediados del siglo XIX, con el inicio de la producción de una fórmula de hierbas que aseguraba una cura muy eficaz contra el mal causado por el ácido úrico. La farmacia de las monjas era un ejemplo entre las primeras empresas femeninas. la empresa "Annunciata Carobbi" era famosa por la fórmula exclusiva de la "Tisana alle Erbe Salutari". Por sus efectos prodigiosos contra la gota, era requerida por las farmacias de varios países europeos.

Las monjas cultivaban en la huerta del Monasterio las hierbas medicinales, las secaban, las trituraban y molían, las mezclaban y confeccionaban los saquitos monodosis,que luego colocaban en cajas de lata litografiada y enviaban por correo 
No todas las monjas se dedicaban a las hierbas; algunas de ellas eran expertas bordadoras, como por ejemplo la Madre Rosalia, hoy con 85 años, que bordaba con hilos de oro sobre seda, copiaba junto a la Madre Gertrudis los bordados más antiguos sobre telas nuevas para renovar los hábitos litúrgicos, pintaba sobre seda junto a Sor Flora y todavía hoy continúa trabajando con el pirógrafo y con las agujas de hierro para embellecer con la técnica del buril las pieles que se usan para forrar los breviarios y para cubrir los atriles del coro. La Madre Rosalía es también responsable del antiguo laboratorio del Monasterio de las Benedictinas de Pistoia.
  De hecho, las monjas se ocupan desde siempre en la elaboración de las naranjas que todavía hoy crecen en el huerto del monasterio para obtener mermeladas, naranjas escarchadas y sobretodo el tradicional rosolio de quina, del que se encuentran noticias en las crónicas del siglo VIII. Hoy el monasterio cuenta con un moderno laboratorio, instalado y en pleno funcionamiento, según las normas vigentes. Las monjas benedictinas de Pistoia viven actualmente ell tradicional lema de los benedictinos "ORA ET LABORA" sobre la palabra de Dios, la lectio compartida, la oración y el dulce trabajo en el laboratorio.  

 

 

Monastero di Santa Maria degli Angeli - Vicolo S. Michele, 8 51100 Pistoia Tel. E Fax 0573.22795 - cell. 320.4250364 - E-mail: benedettine.pistoia@tin.it